ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Víctor M. Fernández Fotos Chema Huete
Especializados en la fabricación de auténticos todoterrenos desde hace más de medio siglo, el Jeep Compass es la primera incursión de la marca americana en el mercado de los todocaminos.
Jeep ha sacado la brújula (Compass en inglés) para lanzarse en busca de nuevos rumbos. El segmento de los SUV está en alza y la marca americana aterriza en el mercado con su primer todocamino tras más de 65 años especializada en la fabricación de genuinos todoterrenos. Así pues, el nuevo Jeep Compass da paso a una nueva etapa para este fabricante y, según declaran los propios responsables de la marca, “con él tratarán de atraer a nuevos clientes que anteriormente no habían considerado la compra de un Jeep”. Y buena muestra de que el Compass pretende ser una apuesta solvente dentro del mercado europeo la tenemos en que, desde el primer momento, se ofrece con un motor gasolina (2.4 de 170 CV) y también con una mecánica diésel, que será la más solicitada en España. Como dicen que la unión hace la fuerza, en Jeep han jugado sobre seguro y han introducido bajo el capó del nuevo Compass 2.0 CRD el motor 2.0 TDI de Volkswagen, una mecánica turbodiésel de probada fiabilidad que al modelo de Jeep le ha sentado bien. Es un propulsor que vibra y hace más ruido que otros similares de moderna construcción, pero también es cierto que resulta muy brillante en su respuesta y parece imbatible en consumo. El Compass no es un modelo que sorprenda especialmente por su capacidad de aceleración, pero corre tanto o más que algunos posibles rivales de similar o mayor potencia, como el BMW X3 2.0d (150 CV) o el Hyundai Tucson 2.0 CRDi VGT (140 CV). Y en el apartado de consumos pocos le harán sombra, con unas cifras realmente contenidas gracias al excelente rendimiento de su motor. Su respuesta es agradable en líneas generales y es capaz de mantenerse pleno de energía hasta alcanzar las 4.500 rpm. No obstante, sorprende que en las marchas largas empuje con fuerza desde tan sólo 1.600 vueltas y que en las dos primeras relaciones no pegue la patada característica de los motores sobrealimentados hasta que supera las 2.000 rpm. Esto nos obliga a acelerar con decisión cuando queremos arrancar en medio de una rampa pronunciada y semejante falta de empuje a bajo régimen nos obliga a quemar el embrague más de la cuenta si nos aventuramos a sortear alguna zona algo trialera. En cualquier caso, el Compass no ha sido desarrollado para adentrarse con éxito más allá de pistas sin asfaltar y su condición de todocamino limita mucho sus incursiones por terrenos accidentados.
Lo que funciona con eficacia es su sistema de tracción a las cuatro ruedas, que lleva integrado en el diferencial trasero un acoplamiento controlado electrónicamente (ECC). Las virtudes de su transmisión total se aprecian de forma evidente en caminos arenosos y también en carreteras de firme deslizante, siendo precisamente sobre asfalto donde el Compass se mueve con mayor soltura. La verdad es que este Jeep es un turismo vestido de todocamino, no en vano, comparte plataforma y muchos elementos mecánicos con el Dodge Caliber. Tiene una suspensión independiente a las cuatro ruedas que aporta un acertado compromiso entre estabilidad y confort, conteniendo bien los movimientos de la carrocería en los apoyos fuertes con una adecuada capacidad de absorción sobre pisos bacheados. No obstante, el recorrido de suspensiones es corto y, cuando el coche va cargado, se vuelve un poco seca y apreciamos una merma del confort, sobre todo en las plazas traseras. Y en su interior, el Compass nos recibe con un puesto de conducción agradable en líneas generales, aunque con algunos matices mejorables. Por un lado, el acceso a las palancas de reglaje del asiento es más bien mala, obligándonos a abrir la puerta para accionarlas cómodamente. Tanto el asiento del conductor como el volante son regulables en altura y nos permiten colocarlos en la posición adecuada, incluso sin contar con reglaje en distancia del volante. El principal inconveniente que he encontrado es la posición elevada de los pedales, que además de tener más recorrido del necesario, nos obligan a mover las piernas en exceso para poder pisarlos, pudiendo incrementar la sensación de fatiga en conducción por ciudad.
Las plazas traseras del Compass ofrecen un espacio para las piernas simplemente correcto. No obstante, como sí tenemos mucho sitio para meter los pies bajo los asientos delanteros, la sensación de amplitud se incrementa y permite viajar en una postura cómoda y relajada. El asiento trasero es adecuado por la forma del respaldo y mullido, pero tiene una banqueta algo corta que restará cierto confort en los viajes largos. Si no fuera porque la anchura interior es escasa para acomodar a tres personas adultas, la plaza central trasera sería plenamente utilizable, resultando tan cómoda como las laterales, aunque en la zona de los pies tengamos que sortear un túnel central algo voluminoso. Los respaldos traseros (partidos en proporción 60/40) se pueden regular en inclinación para mejorar el confort de los pasajeros o ganar espacio en el maletero. En el Compass encontramos ciertos detalles que pueden resultar muy útiles, como la linterna extraíble integrada junto a la luz del maletero, los altavoces articulados localizados en el portón trasero (que se pueden bajar cuando abrimos la tapa del maletero) o el hueco específico para colocar un teléfono móvil o un dispositivo MP3 localizado en el reposabrazos delantero. Lo que no tiene una explicación convincente es la mejorable iluminación que proporciona el equipo de faros (menos mal que los antiniebla pueden ejercer adecuadamente como cuneteros), los ruidos aerodinámicos que se escuchan a elevada velocidad y la pésima calidad de acabado interior. Si bien la presentación es atractiva y el ajuste de sus elementos parece correcta, los plásticos duros empleados en todos los revestimientos interiores son de escasa calidad y tienen unos remates penosos, con multitud de bordes y aristas cortantes. Semejante terminación y un nivel de equipamiento que tampoco destaca frente a sus rivales hacen que este modelo tenga un precio algo más elevado de lo que la calidad percibida nos pide pagar, aunque a nivel mecánico cumpla bien su cometido.
ESTABILIDAD
Explorando sus cualidades en conducción a fondo, el Compass 2.0 CRD muestra unas reacciones neutras en líneas generales, muy ligeramente subvirador al límite pero fácil de inscribir en las curvas sin necesidad de recurrir al deslizamiento de las ruedas traseras, muy bien agarradas al asfalto. Su control de estabilidad tiene una correcta puesta a punto y permite disfrutar de una conducción dinámica sin tener la sensación de que nos frena más de la cuenta. Si bien podemos desconectar el control de tracción de forma permanente, el control de estabilidad sólo es posible desactivarlo con el coche parado, volviéndose a conectar automáticamente en cuanto superamos los 56 km/h (aunque en la instrumentación se mantenga el mensaje “ESP OFF”).
Agradecimientos a José Tobar y Posada de Sebúlcor
| Confort | |
|---|---|
| Aire acondicionado | Serie |
| Arranque y acceso sin llave | ND |
| Asientos calefactados delante/detrás | Serie |
| Asientos con reglaje eléctrico | ND |
| Asientos del conductor con ajuste en altura | Serie |
| Cargador de CD | 763 € |
| Cierre central con mando a distancia | Serie |
| Climatizador automático / bizona | ND |
| Conexión automática de faros / luces | ND |
| Control distancia aparcamiento del / tras | ND |
| Control velocidad de crucero | Serie |
| Elevalunas eléctricos | Serie |
| Equipo de DVD en plazas traseras | ND |
| Navegador | 2091 € |
| Ordenador de viaje | Serie |
| Radio CD | Serie |
| Retrovisores con replegado eléctrico | ND |
| Retrovisores de reglaje eléctrico | Serie |
| Tapicería de piel/ alcántara | Serie |
| Techo corredizo eléctrico | 861 € |
| Volante con mandos multifunción | Serie |
| Volante reg. En altura / distancia | Serie/ND | Exterior |
| Faros antiniebla | Serie |
| Faros de xénon / bixénon | ND |
| Faros orientables en curva | ND |
| Llantas de aleación ligera | Serie 18” |
| Luna trasera practicable | ND |
| Pintura metalizada | 430 € | Técnica |
| Bloqueo del diferencial trasero | ND |
| Caja reductora | ND |
| Cambio automático | ND |
| Control de presión de neumáticos | Serie |
| Control descenso de pendientes | ND |
| Frenado automático del diferencial | Serie | Seguridad |
| Airbag frontales | Serie |
| Airbag laterales delante / detrás | ND |
| Airbags de cortina | Serie |
| Alarma antirrobo | Serie |
| Antibloqueo de frenos (ABS) | Serie |
| Control de estabilidad / tracción | Serie | Precio |
| Precio | 28000 € |
| Banco de datos | |
|---|---|
| Marca | Jeep |
| Modelo | COMPASS 2.0 CRD |
| Precio | Desde 25.990 € (acabado Sport) |
| Motor | Turbodiésel, 4 cilindros en línea, 1.968 cc |
| Potencia máxima | 140 CV a 4.000 rpm |
| Par motor | 310 Nm a 1.750 rpm |
| Transmisiones | Tracción total permanente. Cambio manual de seis velocidades |
| Dimensiones | 4,41 x 1,81 x 1,63 m |
| Velocidad máxima | 189 km/h |
| Consumo | 6,5 l/100 km |
| A favor | ||
|---|---|---|
| Estabilidad y agilidad de movimientos | |
| Prestaciones y consumo | |
| Modulación interior | En contra |
| Ruidos aerodinámicos | |
| Rumorosidad del motor y vibraciones | |
| Habitabilidad y maletero | Conclusión |
| El nuevo Compass puede resultar satisfactorio para un buen número de compradores, pero tiene muchos detalles mejorables, algunos de ellos poco justificables en un coche de su precio, como los revestimientos en plástico duro que presiden un interior mal acabado. Sus cualidades en campo son también más limitadas que en la mayor parte de sus rivales, aunque en carretera se resarce con un brillante comportamiento, unas prestaciones destacables y un consumo realmente ajustado. |
Aquí podeis ver cuatro vídeos del nuevo Jeep Compass 2.0 CRD:
Para dejar un comentario regístrate o accede si ya eres usuario.
Publicaciones online de MC Ediciones, S.A.MC Ediciones
© 2008 MC Ediciones, S.A. | Powered by Newcomlab