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LAS MEJORES PERSECUCIONES DEL CINE

Autopasión nº 026

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1. Introducción2. Viaje iniciatico en la F13. Estilo inglés4. El toque francés5. Mercenarios

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Todos huyen, de enemigos, de ellos mismos, o persiguen al malo de la película y a sus propias pesadillas. Al son de la música de sus motores, los protagonistas de las mejores persecuciones han marcado la historia del cine. Abre bien los ojos y disfruta.

¿Nunca te has quedado clavado en el asiento del cine, espectador alucinado de una desenfrenada persecución? Muchas películas se desarrollan en torno a este tipo de escenas que los norteamericanos llaman “muscle car chase”.
No existen reglas pero los protagonistas se ven envueltos en una persecución, por regla general, en decorados urbanos, siendo el asfalto y la velocidad los elementos principales. Los modelos de los coches son fundamentales: suelen tener fama y admiradores antes del rodaje y adquieren un aura legendario tras pasar por la gran pantalla. Existen decenas de películas que han utilizado este recurso, a veces por necesidades del guión y otras para inyectar, a una historia demasiado floja, altas dosis de adrenalina. Se podrían citar más, pero aquí tienes un surtido de las que se suelen considerar como las mejores persecuciones del cine.

VIAJE INICIÁTICO EN LA F1
En "Grand Prix", de John Frankenheimer (1966), nos encontramos con las historias de varios pilotos de F1 que, con personalidades duras y destructivas, intentan darle un nuevo giro a sus vidas. Todo esto a lo largo de una temporada del Campeonato de Europa. El realismo con el que se han rodado las escenas de carreras es su punto fuerte: tanto la de Brands Hatch como las demás se han filmado antes y después del evento real, aprovechando la presencia del público y de los pilotos que, como Phil Hill, Graham Hill y Jack Brabham, forman parte del reparto. La secuencia de Brands Hatch, con Pete Aron (James Garner) atravesando la meta con su bólido en fuego, es un ejemplo del peligro que corrían los pilotos.

BANDA SONORA: LOS MOTORES
Algunas películas son inolvidables gracias a una secuencia y ese es el caso de"Bullitt", de Peter Yates (1968). Ha pasado a la historia por la persecución de siete minutos, a través del centro de San Francisco, entre el Ford Mustang GT-390 de color Highland Green, que conduce Steeve McQueen, y el agresivo Dodge Charger R/ T negro de los malos. Esta escena destaca por su realismo: el sonido es el de los motores V8, no ha sido editado, y McQueen es el piloto en todas las escenas. Observa el rostro impasible y frío del otro piloto: no se inmuta ni una sola vez. Algún que otro fallo se puede subrayar, como los sucesivos adelantamientos al mismo Volkswagen Beetle, pero eso no afecta el conjunto, simplemente inolvidable.

LOS PERIODOS ENTRE CARRERAS SÓLO SON TIEMPO DE ESPERA
Como fanático absoluto de los coches, no podía faltar en su currículo una película
sobre una de las carreras más míticas:en 1971, se presenta Le Mans, cuya idea
propuso el propio McQueen. Su mayor obsesión era que todo fuera lo más realista
posible
. El relato de los rituales de los pilotos así como la participación de 45 pilotos profesionales en la película son algunos de los aspectos más logrados. Y la potencia del Porsche 917, en la famosa recta de Mulsanne, te dejará la boca abierta. Su rival, Michael Delaney, a bordo de un Ferrari 512 S, no consigue arrebatarle la victoria. De hecho, el Commendatore se negó a participar en la película puesto que ganaba Porsche, su gran rival de la época.

UN HOMBRE LIBRE
Kowalski trabaja en una empresa de reparto de coches y tiene que llevar un Dodge
Challenger blanco, con motor Mágnum V8, de Denver a San Francisco. Pero por una apuesta, tiene que hacerlo en menos de quince horas. Recibe la ayuda de un DJ ciego, Super Soul, que le informa de la presencia policial y le bautiza como “el último héroe americano”. "Vanishing Point" es un ejemplo de persecución continua, pues el protagonista se pasa la película huyendo y la policía persiguiéndole a través de varios estados. Existen dos versiones: la de Richard C. Sarafian, de 1971, y la de 1997, dirigida por Charles Robert Carner. Mejor empieza por la primera: contra cultura psicodélica, paisaje desértico y música (la banda sonora es excelente) te encantarán.

ESTILO INGLÉS
Existen dos versiones de "The Italian Job", la más reciente del año 2003, pero nos quedamos con la de 1969, con Michael Caine como protagonista. Un grupo de ladrones ingleses intentan robar 4 millones de dólares en oro en Turín. Tras provocar un inmenso atasco, se dan a la fuga en tres Mini Cooper. Las películas policíacas suelen ser un marco de acción perfecto para las persecuciones. La
elección del vehículo nunca es inocente y en este caso menos: un ejército de Mini Cooper que suben y bajan escaleras, que atraviesan pequeñas calles urbanas, inmiscuyéndose donde no hay espacio para pasar. Elegancia con velocidad.

MÁS OSCURO
Los detectives neuyorkinos Popeye Doyle (Gene Hackman) y Buddy Russo (Roy Scheider) tienen una misión muy concreta: desarticular una red de tráficode narcóticos y descubrir quien se esconde tras el pseudónimo de French Connection. En 1971, cuando sale la película de William Friedkin, la violencia urbana y los crímenes están en alza en las ciudades estadounidenses. De ahí que, en la gran pantalla, el limite entre el bien y el mal se diluya. La persecución entre el Pontiac LeMans y un ferrocarril elevado donde se encuentra un sospechoso es única y la realización impecable.

CIFRAS EXTREMAS
Se destruyen 93 vehículos en cuarenta minutos. ¿El hilo? Robar 50 coches en 48 horas, para enviarlos a un comprador extranjero. ¿El título? "Gone in 60 seconds", de H.B. Halicki, que falleció antes de terminar la segunda parte. El director también interpreta al conductor del Mustang 1973 amarillo que se llama Eleanor, pues todos los vehículos tienen nombre de mujer. El Ferrari 355 F1 es Iris, el Porsche 996 se conoce como Tina, el Bentley Azure se llama Laura y el Plymouth Roadrunner es
Jessica.
En 2000, se hizo una segunda versión, más comercial, dirigida por Dominic Sena con Nicolás Cage. Esta vez se trata de robar 50 coches en 24 horas y Eleanor es un Shelby Mustang GT500 KR de 1968.

EL TOQUE FRANCÉS
Al acabar el rodaje de Si c’était à refaire, en 1976, a Claude Lelouche le quedan nueve minutos y treinta segundos de película para realizar uno de sus proyectos: una sola secuencia de un vehículo que atraviesa Paris a alta velocidad. El piloto, el propio Lelouche, es un hombre que tiene prisa porque llega tarde a una cita. A bordo de un Mercedes 6.9, pero con el sonido, editado después, de un Ferrari 275 GTB, sale del Boulevard Périphérique y llega al Sagrado Corazón. Lelouche no tenía ninguna autorización para rodar C’était un rendez-vous (“Era una cita”), ni pudocortar el tráfico. Simplemente eligió un amanecer del mes de agosto y arriesgo su propia seguridad.

LÍMITES AMBIGUOS
Catorce años después de The French Connection, en 1985, Friedkin repite con To live and die in LA (“Vivir y morir en LA”). Los agentes federales Chance y Vukovich tienen una cuenta que saldar y están hartos de respetar las reglas. Deciden vengarse empleando los métodos que sean necesarios. Friedkin, inspirado por los años 80 con su desfile de ambiciones peligrosas, violencia y corrupción, realiza la primera persecución en la que los perseguidos, a bordo de un Impala 80, deben iren contra del tráfico. Los perseguidores conducen dos Chevrolet Malibu, un Mercury GranMarquis, un Plymouth y un Dodge.

TRILOGÍA DE PERSECUCIONES
Tres películas, tres persecuciones memorables. En The Bourne Identity (2002), Matt
Damon y Franka Potente protagonizan una persecución de más de tres minutos en un Mini Cooper por las calles de París para escapar de la policía. En The Bourne
Supremacy (2004), la persecución es en Moscú, entre un taxi Gaz Volga conducido
por Damon y varios coches y motos policiales, así como por un todoterreno Mercedes G55
. En la tercera parte, The Bourne Ultimátum, el escenario es Nueva York y los protagonistas un Volkswagen Touareg que llega hasta chocar con el metro exterior. Se usaron vehículos trucados y algunos manejados con control remoto. Además se uso una nueva cámara con el centro de gravedad muy bajo, capaz de rodar a alta velocidad y desde distintos ángulos.

MERCENARIOS
Una verdadera masacre. De coches, claro. Alrededor de 80 vehículos se destruyeron durante el rodaje de "Ronin", de John Frankenheimer (1998), la película
que demuestra que se puede coordinar perfectamente una coreografía con varios vehículos en pleno tráfico urbano. Un grupo de mercenarios modernos, ex agentes de inteligencia de distintas nacionalidades, son contratados para robar una caja metálica. Todo sale mal. La energía de la película se puede resumir en esta frase de De Niro: “Dame algo muy rápido. Un Audi S8, algo que tenga mucho empuje”. También es famosa la escena en la que un especialista conduce desde el lado del copiloto.

HOMENAJE
La última película de Tarantino, Death Proof (2007), es un verdadero homenaje a todas las películas que acabamos de citar, a ese cine que hicieron de las persecuciones un protagonista más. La persecución, al final de la película, se divide en dos partes. Además, los vehículos elegidos hablan por ellos mismos: un Dodge Challenger blanco, como en Vanishing Point, y un Dodge Charger negro, como en Bullitt. En la primera, las tres protagonistas son perseguidas por un asesino, Stuntman Mike, que quiere matarlas porque sí. Una de ellas, Zoe, se agarra a dos cuerdas que salen por las ventanillas y se pasa toda la persecución encima del capó. A la mitad de la persecución, los papeles se invierten y el cazador se convierte en presa.

DOCE MINUTOS
Dicen que lo mejor de Matrix Reloaded (2003), el segundo opus de los hermanos
Wachovski, es la persecución que protagonizan Morpheus, Trinity y el Cerrajero, en
un Cadillac CTS, así como los dos gemelos con dreadlocks blancos, a bordo de una
camioneta Cadillac Escalade. Primero en una autopista, después dentro de un túnel.
Al cabo de cinco minutos, Trinity tiene que subirse a una Ducati con el Cerrajero y esquiva coches y camiones mientras la cámara los sigue casi al ras del pavimiento. El final, tras doce minutos de persecución, nos muestra un choque frontal de dos camiones a través de una toma que nos permite ver el choque así como la intervención de Neo que llega volando para salvar a Morpheus y el Cerrajero. Es una de las secuencias más largas.

1. Introducción2. Viaje iniciatico en la F13. Estilo inglés4. El toque francés5. Mercenarios

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