ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos D. Murias
1. Conducimos el Mazda 6 2.2 CRTD2. El Mazda 6 de un vistazo3. Banco de datos
Con su nuevo motor turbodiésel 2.2, el Mazda 6 se permite el lujo de consumir menos y mejorar sus prestaciones.
El Mazda6 siempre ha sabido conciliar la belleza de sus líneas con un comportamiento dinámico sobresaliente. Aunque sin llegar a ser deportivo, es seguro, confortable y equilibrado. Hasta ahora, la oferta en diésel se limitaba al 2.0 litros de 143 CV, pero desde este mes de diciembre el 2.0 CRTD cede su sitio al 2.2 CRTD con tres niveles de potencia.
Disponible en 125 CV, 163 CV y 185 CV, este nuevo motor aporta una serie de ventajas con respecto al anterior 2.0 litros, que permite al Mazda6 poder luchar en todos los frentes.
El motor 2.2 cuenta con un nuevo bloque de aleación de aluminio, árboles de compensación (o contrarrotantes) para minimizar las vibraciones procedentes del cigüeñal y una nueva presión de inyección con inyectores de diez orificios. El turbo es de geometría variable con los álabes curvados (y no rectos, como anteriormente) en el lado del escape. En términos prácticos, estas modificaciones se traducen en unos consumos medios que se han reducido ligeramente –5,5 l/100 km en los 125 y 163 CV, y 5,6 l/100 km en el 185 CV (un valor similar al del 2.0 143 CV que sustituye)–, una amplia zona de uso del par máximo –disponible desde 1.800 rpm hasta 3.000 rpm –, así como en un mayor silencio de funcionamiento.
Tuve la oportunidad de conducir las variantes de 163 CV y 185 CV, y el nuevo motor ofrece una excelente flexibilidad, pues apenas se apreciaban diferencias en las recuperaciones. En este aspecto, el 2.2 de 185 CV se justifica por la posibilidad de un mayor equipamiento, pues las prestaciones son muy similares (0 a 100 km/h en 9 s para el 163 CV y en 8,3 s para el 185 CV). El nuevo Mazda6 2.2 CRTD inaugura el sistema de cambio de carril. Desarrollado por Mazda, el sistema detecta la presencia de vehículos hasta 50 m detrás del Mazda6 y hasta 3 m a cada lado. Una advertencia visual (testigo luminoso en la base del retrovisor) avisa de la presencia de otros vehículos y toma en cuenta la velocidad a la que se aproximan. El asistente de cambio de carril entra en funcionamiento por encima de 60 km/h. Si el conductor pone el intermitente para cambiar de carril y hay peligro de choque, además de la señal luminosa, el Mazda6 emite una señal sonora. Seguro, espacioso, confortable, dinámico y con unos excelentes acabados, el Mazda6 se plantea como una buena alternativa a las tradicionales berlinas alemanas.
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